






Cada tanto entro en una pausa con la fotografía. En realidad eso es mentira. Al menos desde un punto de vista no es 100% cierto. Porque con el celu todos los días saco más de una foto. Si, todos los santos días.
Pero me refiero a algo un poco más pensado, o con intención. Desde «salir a hacer unas fotos» a armar algún tipo de escena cacera para ver que sale.
Cuando me pasa eso, suelo salir de esos baches de una forma altamente capitalista: me compro algo nuevo que me incite a hacer fotos.
No siempre es algo caro, como una cámara o lente nuevo. A veces es un accesorio, un filtro, una luz, un soporte. Y en ese variete de cosas, hace tiempo venía viendo este juguete: Kodak Chamera 1987.
Aproveché uno de mis últimos viajes a Bs As por trabajo y la compré.
La verdad es que lejos de estar arrepentido me ha hecho divertir muchísimo.
Es una oda al renacer de la cultura lo-fi. Es super ocultable, y trae algo de lo que fue la vieja fotografía, ya que en la ultra mini pantalla que tiene no es posible decodificar si la foto salió bien, mal o se puede arreglar.
Y el video es un capítulo aparte: es tener una super 8 pero tamaño llavero.
Dicho todo esto, de cada 10 fotos 1 sirve y 9 no y solo lo podés saber cuando conectas a la compu y ves lo que sacaste.
Si vas a buscar calidad o ser un street photographer, no es por acá. Pero si tenés un mango extra y te gusta la onda retro, recontra vale la pena.
Para los interesados, les dejo un link amigo donde la pueden encontrar a muy buen precio:

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